La copucha.
Advertencia:
Cualquier semejanza con la realidad es sólo coincidencia. Y en caso de haberla, habría que corregir la realidad para que esto no pase de ser literatura.
El otro día me supe una que ni les cuento, nos llego diciendo Daniel. Venia casi atorado por la noticia, necesitaba con desesperación echarla afuera para no morir asfixiado por la papita, que por X razón se sabia.
Obviamente como buenos copuchentos que somos, a los cinco que le escuchábamos, la curiosidad nos comía por dentro. Pero Daniel con tal de darle suspenso al ambiente, se dio una pausa para encender un cigarrillo frente a nuestros rostros expectantes.
No saben na’, el otro día estaba en la cafeta, tomándome un cafecito y fumándome el cigarrito respectivo, cuando en la mesa del lado se sienta un par de profesores. Uno se veía bastante molesto y su tono de voz lo ratificaba; Le decía al otro: “Como es posible que por tener un buen pituto, por se amigo(a) o hijo(a) de un alto cargo de la facultad o de la universidad, tengan asegurado NO reprobar ningún ramo. Entiendo que no son todos y que seria absurdo estigmatizarlos, pero si muchos se aprovechan. Te juro que no me cabe en la cabeza que le haya subido el 3,8 del examen a esa niña o que hayan dejado entrar a medicina con ese puntaje a ese otro crespito”... Sabes lo que me molesta a mi, le respondía el otro profe mas calmado: “que pasan a alumnos que que podrían pasar, si lo desean, toda su vida en la universidad, que tienen para pagarse al contado o unas cuantas veces el arancel de sus carreras. En cambio reprueban a los de escasos recursos, esos que tienen un 50, 60 o 70% de crédito y que aún así, no pueden pagar; Y los reprueban con 3,9 en el examen, habiendo veces que les fue bien todo el año, se sacaron rojo los exámenes y jodieron, no lloraron lo suficiente, no patalearon lo suficiente o no movieron influencias y repitieron; Cuando eso, para muchos, significa congelar por no poder financiarse un año más.
En ese momento se dieron cuenta que yo tenia la oreja parada y que el cigarro se me había consumido en los dedos, de puro atento que estaba. Ellos empezaron a hablar mas bajito y yo haciendo el huevon, que por cierto me sale bastante bien, tome mis cositas y partí.
¿Qué opinan de esa chiquillos?, Y los cinco de manera unánime, a coro, le respondimos: “Por favor Daniel, esto es la Universidad de Chile, UBICATE!!. Aquí esas cosas no pasan.
Obviamente como buenos copuchentos que somos, a los cinco que le escuchábamos, la curiosidad nos comía por dentro. Pero Daniel con tal de darle suspenso al ambiente, se dio una pausa para encender un cigarrillo frente a nuestros rostros expectantes.
No saben na’, el otro día estaba en la cafeta, tomándome un cafecito y fumándome el cigarrito respectivo, cuando en la mesa del lado se sienta un par de profesores. Uno se veía bastante molesto y su tono de voz lo ratificaba; Le decía al otro: “Como es posible que por tener un buen pituto, por se amigo(a) o hijo(a) de un alto cargo de la facultad o de la universidad, tengan asegurado NO reprobar ningún ramo. Entiendo que no son todos y que seria absurdo estigmatizarlos, pero si muchos se aprovechan. Te juro que no me cabe en la cabeza que le haya subido el 3,8 del examen a esa niña o que hayan dejado entrar a medicina con ese puntaje a ese otro crespito”... Sabes lo que me molesta a mi, le respondía el otro profe mas calmado: “que pasan a alumnos que que podrían pasar, si lo desean, toda su vida en la universidad, que tienen para pagarse al contado o unas cuantas veces el arancel de sus carreras. En cambio reprueban a los de escasos recursos, esos que tienen un 50, 60 o 70% de crédito y que aún así, no pueden pagar; Y los reprueban con 3,9 en el examen, habiendo veces que les fue bien todo el año, se sacaron rojo los exámenes y jodieron, no lloraron lo suficiente, no patalearon lo suficiente o no movieron influencias y repitieron; Cuando eso, para muchos, significa congelar por no poder financiarse un año más.
En ese momento se dieron cuenta que yo tenia la oreja parada y que el cigarro se me había consumido en los dedos, de puro atento que estaba. Ellos empezaron a hablar mas bajito y yo haciendo el huevon, que por cierto me sale bastante bien, tome mis cositas y partí.
¿Qué opinan de esa chiquillos?, Y los cinco de manera unánime, a coro, le respondimos: “Por favor Daniel, esto es la Universidad de Chile, UBICATE!!. Aquí esas cosas no pasan.
Bueno chicos, este es uno de los cuentos del mismo estilo que podran leer el proximo marzo, quienes tengan acceso al boletin del CES de la facultad de medicina. Espero sus opiniones y si saben alguna papita turbia de la facultad cuentenla que la hago cuento.





